Cerca del 2% mensual y muy lejos del 2,9% que midió la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Esa es la previsión que hace el Gobierno respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que corresponde a julio, y que el próximo jueves difundirá el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora el Banco Central en base a las proyecciones de 33 economistas y 13 bancos, la inflación del mes pasado se ubicaría entre 1,9% y 2%, casi en línea con 1,9% del mes anterior.
Los analistas y consultoras que participan de esa medición estiman que la inflación seguirá desacelerándose, oscilando entre el 1,8% y el 1,6% hasta fines de este año.
Hace unos días, el titular del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, afirmó que la reducción de la inflación “no se debe solo a factores transitorios, sino que responde a un proceso difundido atribuible a los determinantes profundos del régimen macroeconómico”.
Entre las variables que incidirían en un leve aumento de la inflación de julio a nivel nacional están el impacto de las vacaciones de invierno, que generan remarcaciones de precios en turismo, en recreación. Esto se suma a cierto traslado del aumento del dólar, por la suba de $ 100 entre fines de junio y principios de julio, algo habitual en las vacaciones de invierno.
La Fundación Libertad y Progreso prevé una variación del 2,1% en el índice de precios. Con este resultado, la inflación acumulada en el año alcanzaría el 19,3%, mientras que la variación interanual se ubicaría en 33,8%, mostrando un valor casi idéntico al del mes pasado. “Podemos esperar que la tendencia siga alrededor de un 2%. Si bien el tipo de cambio mostró una suba desde mayo en adelante, el gobierno busca que los movimientos sean los menos bruscos posibles, acompañando la depreciación del dólar a nivel mundial”, indica Vinicius Birembaum, analista económico de la Fundación. Según el experto, la minimización de la volatilidad apunta a disminuir lo máximo posible el pass through. Al mismo tiempo, mantiene el compromiso de comprar dólares en todas las ruedas salvo la del martes 28 de julio que pudo haber influido la fijación del tipo de cambio para la liquidación de la letra dollar linked con vencimiento el 31 de julio. No creemos que haya un cambio en la política de compra de dólares por parte del BCRA, sino que haya sido una situación puntual para no encarecer el servicio de deuda del Tesoro.
En tanto, Tomás Amerio, analista económico, comenta que la proyección para julio, que ubica al nivel general en 2,1% mensual, muestra la conjunción de factores que empujan el índice en direcciones opuestas. “Alimentos y bebidas y Vivienda explican buena parte del registro al alza, mientras que la deflación en indumentarias debido a las liquidaciones de temporada muestra las contracciones que suavizan las subas anteriores. La estacionalidad propia del mes, marcado por el receso invernal, no modifican sin embargo la tendencia de fondo que muestra un camino descendente”, fundamenta Amerio.